jueves, 3 de enero de 2019

Un logro, controlar el reflujo ácido y curar el Barrett

Una lucha de años, si, pero con final feliz.

Mucho tiempo con problemas gástricos con el resultado esperable, serios problemas en el esófago. Problemas que de continuar, podrían haber derivado en cuadros muy severos, como cáncer.

La muy molesta situación llegó hasta el extremo de producir lesiones conocidas como Esófago de Barrett. Una condición en la que el epitelio esofágico se modifica para adoptar la morfología de un tejido intestinal, a modo de protección.

De no detener el proceso existía el riesgo de que esta modificación derivara en un tejido maligno.

En la publicación comento desde el comienzo de los síntomas severos, siguiendo por una recopilación de información, hasta las medidas que fui tomando para lograr, finalmente, controlar el proceso.

El mensaje es SE PUEDE.